La experiencia de emprender un negocio, hace 50 años y actualmente

29 de Noviembre en el IES Domingo Pérez Minik

Los ponentes y beneficiarios de la charla sobre emprendimiento fueron Estrella Lorenzo Marcelino y Agustín Amaro Vázquez. Ambos ponentes emprendieron sus negocios en los años 60 y 70. Las historias de vida de ambos están conectadas por sus ganas de labrarse su propio futuro, pero difieren en los orígenes socioeconómicos. Agustín era un estomatólogo con recursos económicos y formativos, mientras que Estrella carecía de medios económicos, pero finalmente, y tras mucho esfuerzo, pudo estudiar lo que le gustaba y trabajar de ello, actualmente, ya jubilada, se dedica a su gran pasión: el teatro.

Agustín expresó lo difícil que era estudiar en aquella época, ya que para realizar estudios superiores había que vivir en otra ciudad y eso implicaba una alta inversión. Estudió medicina en Sevilla y Santiago de Compostela, posteriormente se especializó en estomatología en Madrid. Tras su formación y experiencia en la Península regresó a Tenerife para trabajar en una consulta y en el servicio público. Finalmente consiguió recaudar todo el dinero necesario para formar su propia consulta dental. 

Estrella, por su parte, relató su experiencia como emprendedora. Una historia con un inicio muy diferente al de Augustín, pero con un final común. Su vida tuvo muchos obstáculos debido a su clase social y su género. Relató al alumnado sus dificultades para poder formarse y el impacto que tuvo su primer matrimonio en su desarrollo profesional, laboral y educativo. Tras el divorcio se esforzó aún más en labrarse un futuro que le permitiese ser independiente económicamente y fue así como conoció a Agustín. Gracias al apoyo de este consiguió formarse como higienista dental. Desde este momento se convirtió en un referente en la defensa del reconocimiento de la figura de higienista dental. Gracias a su labor y a la de la Asociación de Higienistas dentales, hoy en día es una profesión reconocida. Estrella relató a los presentes que la jubilación, al igual que otros momentos de la vida, es un momento para seguir desarrollando las pasiones personales. A sus 40 años descubrió su pasión por el teatro y hoy en día sigue dedicándose plenamente a ella en un grupo amateur. 

Resulta de gran interés la participación del alumnado, que se mostró muy participativo, compartiendo las historias de sus abuelas, que en muchos casos eran similares a la relatada por Estrella.